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Casas pasivas y arquitectura bioclimática: la sostenibilidad en el sector de la construcción

By 17/07/2019 No Comments

Los recursos naturales del planeta se agotan, bien porque nos hemos excedido en uso, bien porque poco a poco estamos destruyendo ecosistemas enteros. Nuestros actos tienen consecuencias, y el ritmo de vida de la sociedad en que vivimos también.

En Éxico somos conscientes de la importancia de poner el respecto por el medio ambiente en el foco de mira de todas nuestras acciones, por este motivo creemos que la arquitectura bioclimática y las casas pasivas son una tendencia en el sector de la construcción que ha llegado para quedarse.

Ver 'Características de las casas pasivas' (infografía)

Casas pasivas y arquitectura bioclimática: el protagonismo de los elementos

Una casa pasiva es aquella que combina los principios de la arquitectura bioclimática con criterios básicos de eficiencia energética, resultando en un consumo energético muy bajo a lo largo de todo el año y unos niveles de confort por encima de la media. La arquitectura bioclimática se vale de las características naturales del entorno para ofrecer siempre una temperatura óptima en el interior de la vivienda, reduciendo así la necesidad de recurrir a una fuente de energía, convencional o renovable, para calentar en invierno o enfriar en verano.

Invernadero adosado a la casa en La Maison Saint-Gobain Multi Confort.

Una casa construida siguiendo las pautas de la arquitectura bioclimática está en constante equilibrio con el medio ambiente. Diseño, orientación, formas y materiales se adecúan a los factores externos del medio en el que se encuentra, como el clima, el relieve, la orientación del viento y, especialmente, la incidencia del sol.

La radiación solar tiene un papel protagonista en las casas pasivas. El edificio no sólo tiene las ventanas y salidas orientadas hacia el sur o suroeste, sino que además cuenta con una estructura cuyo diseño redistribuye de forma inteligente la energía del sol hacia el interior de la casa. Valiéndose de fenómenos como el del efecto invernadero, la inercia térmica o la propia ascensión del aire caliente, la arquitectura bioclimática juega con invernaderos adosados, techos y muros de acumulación, y estructuras abiertas con las que provocar el movimiento del aire. Así, la casa se mantiene ventilada y, al mismo tiempo, la temperatura se reparte por todo el interior.

La incidencia de la radiación solar con diferentes estructuras.

Aunque pueda parecerlo, el diseño bioclimático no es algo nuevo. Ya en la Antigua Grecia se construían las casas orientadas hacia el sur para aprovechar mejor el calor del sol; técnica que a posteriori mejorarían los romanos, introduciendo el factor de la ubicación. A lo largo de la Historia, las diferentes sociedades han sabido adaptarse a las condiciones del medio en el que vivían respetando el medio ambiente, algo que quizá conviene ir recuperando.

A menor consumo energético, mayor sostenibilidad

La disminución del consumo energético de una casa es causa directa de una mayor eficiencia energética. Minimizar los recursos que se necesitan para mantener una temperatura estable o una cómoda ventilación en el interior de la casa supone además un importante ahorro en el bolsillo. Es por esto por lo que las casas pasivas y los cambios a sistemas de climatización más sostenibles son una inversión de futuro: su rentabilidad queda demostrada con el paso del tiempo.

Nuestra responsabilidad con el planeta

Cuidar el medio ambiente es responsabilidad de todos. Todo lo que pueda llevarse a cabo en la búsqueda por reducir el impacto ambiental de nuestras acciones debe ser tenido en cuenta.

En Éxico somos conscientes del peso que esto conlleva dentro del sector inmobiliario y de la construcción. Por ello trabajamos para que nuestro compromiso con los recursos naturales sea prioridad en todos nuestros proyectos, poniendo el foco en la calidad de los materiales y los procesos, y buscando siempre la mayor eficiencia energética posible dentro de las distintas circunstancias.